EL PASO, Texas (Informe Fronterizo) – Las diócesis católicas de todo México condenan el asesinato de dos sacerdotes que intentaron evitar que narcotraficantes mataran a un rival dentro de su iglesia en Cerocahui, México.

“Con gran tristeza y dolor lloramos al padre Javier Campos Morales, al padre Joaquín Mora Salazar y al hombre que, lamentablemente, perdió la vida junto con ellos”, dijo la Diócesis de la región Tarahumara del Occidente de Chihuahua en un comunicado el martes.

La diócesis dijo que sus sacerdotes fueron baleados dentro de la iglesia “sin más defensa que su fe en Dios” mientras ejercían su deber de ayudar a un hombre cuya vida estaba en peligro.

La diócesis dijo que los asesinos sacaron los cuerpos de los sacerdotes de la iglesia y no habían sido localizados hasta el martes por la mañana.

La policía del estado de Chihuahua dijo que sus operadores recibieron una llamada al 911 a las 6 pm del lunes informando el asesinato de tres personas en Cerocahui, cerca del centro agrícola regional de Urique. La agencia dijo que recibió información de que al menos un individuo persiguió a un hombre hasta la iglesia y le disparó a él y a los dos sacerdotes.

“El gobierno del estado lamenta y condena estas acciones violentas en las que dos sacerdotes se convirtieron en víctimas circunstanciales”, dijo la dependencia en un comunicado.

Agregó que el Ejército mexicano, la Guardia Nacional y otras dependencias policiales buscan a los perpetradores.

La policía estatal hasta el lunes por la mañana no había identificado a los sospechosos. Pero un periódico de la ciudad de Chihuahua informó que se busca a un líder de un cártel regional en relación con el evento y citó a un investigador policial anónimo que dijo que el hombre ” andaba bien loco ” (estaba drogado).

La Diócesis Católica de Juárez se unió a otros para pedir justicia y protección para sus empleados y fieles.

“En medio de tanta muerte y delincuencia en nuestro país, condenamos públicamente esta tragedia y exigimos una pronta investigación y seguridad para la comunidad y todos los sacerdotes del país”, dijo la Diócesis de Juárez en un comunicado.

Campos y Mora eran jesuitas que habían servido a la iglesia católica durante décadas. Uno de sus compañeros, el reverendo Ismael Bárcenas, publicó fotos de las víctimas. Dijo que la región tarahumara de Chihuahua está plagada de violencia, siendo comunes los asesinatos y los secuestros.

Cortesía Estado de Chihuahua
Cortesía Estado de Chihuahua

Apenas la semana pasada, la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua reportó el decomiso de armas y la quema de cultivos clandestinos de marihuana en la región.

“Los jesuitas de México no nos quedaremos callados en medio de esta realidad que hiere a toda la sociedad. Seguiremos haciéndonos presentes y trabajando en nuestra misión de justicia, reconciliación y paz a través de nuestra labor eclesiástica, educativa y social” Bárcenas publicó en las redes sociales.