TAMPA, Florida (AP) – Detectives en Tampa le están pidiendo a Uber que ayude a resolver un esquema de fraude contra personas mayores al que llamaron “esquema de abuelos” que le estafó $10,000 a un hombre de 75 años a quien le dijeron que su nieta necesitaba el dinero para salir de la cárcel.

Uber también está ayudando a la Oficina del Sheriff de Hillsborough a encontrar sospechosos en una estafa de larga duración que estafó a una mujer de 82 años con $700,000, casi todos los ahorros de su vida.

En ambos casos, alguien les dijo a las víctimas mayores que retiraran dinero y luego utilizó el servicio de transporte compartido para recogerlos. Los detectives quieren nombres de los titulares de cuentas de Uber e información de tarjetas de crédito junto con sus historiales de viajes, y Uber dice que está cooperando.

En este último caso, el hombre de North Tampa fue contactado por alguien que decía ser el abogado de su nieta y le pidió que retirara $10,000 el 11 de mayo, informó el Tampa Bay Times.

Al principio, se le indicó que fuera a un negocio de fianzas, pero luego se le dijo que alguien vendría por el dinero en un Toyota plateado con una placa de Uber en el tablero delantero. Uber confirmó el viaje, y ahora una orden de registro busca más información para seguir el dinero.

“Uber prohíbe estrictamente el uso de la aplicación Uber para cometer delitos y trabaja regularmente con las fuerzas del orden para ayudar con las investigaciones”, dijo Uber al Times.

Las pautas de Uber dicen que el servicio mantiene los datos del usuario como se describe en su aviso de privacidad y términos de uso, revelando información a las fuerzas del orden “de acuerdo con la Ley de Privacidad de Comunicaciones Electrónicas”.

En el otro caso, una mujer que se hacía pasar por la nieta de la mujer de 82 años y un hombre que decía ser su abogado la convencieron de que hiciera 13 retiros de las sucursales de BB&T en el área de Tampa. Entregó montones de dinero en efectivo a los mensajeros que usaban Uber.

El abogado de la mujer está demandando a Truist Bank, creado cuando BB&T se fusionó con SunTrust, alegando negligencia por permitirle hacer retiros grandes e inusuales incluso después de que se levantaron “las banderas rojas”.