TAMPA, Fla. (WFLA/Tampa Hoy) – Un padre cubano de la Bahía de Tampa tiene casi dos años tratando de traer a su hija desde Cuba. Cuando Francis Rodríguez contactó al equipo de Noticias Tampa Hoy por primera vez no imaginábamos la situación en la que se encontraba su hija Alejandra.

Aún siendo menor de edad, ella perdió lo único que le quedaba en Cuba: A su madre y abuela. Ahora ruega por reunirse con su padre, quien tiene 10 años viviendo en Tampa.

“Yo soy un caso entre miles y millones de casos. Pero desgraciadamente mi caso no es igual a los demás. Es importante igual que todos, pero mi caso es algo que no lo pedí yo que fuera así”. Afirmó Francis.

Con solo 14 años, Alejandra perdió a su mamá por el cáncer y 8 meses después a su abuela materna, quedando prácticamente sin familia y sin hogar. “A ella le tocó esa historia de la vida, que eso no está escrito. Solo le quedo yo y el hermano que vive en Tampa conmigo”. Sostuvo Francis.

Ante la desgracia, Francis pidió rápidamente traer a su hija a Tampa, cumpliendo con todos los requisitos migratorios pero sin obtener respuesta hasta ahora. “Esperando que te pongan una visa en el pasaporte y te den la fecha de esa entrevista. Ha pasado año y medio esperando ese día y ese día no llega”.

Para Alejandra, quien tiene ahora 16 años, el tiempo se detuvo. “Todas las mañanas es lo mismo y por las noches también. Siempre pensando en que me va a llegar algo en esta semana y si no es en esta semana en la próxima. Y así. Siempre, siempre es así”.

Desde Cuba, con lágrimas en los ojos y con el peso de no estar junto a su padre, pidió ayuda para llegar a suelo americano. “Por favor ayúdennos. Que me den una fecha lo antes posible que yo no aguanto estar más aquí”.

Francis también se dirigió a las autoridades. “No puedo esperar. Es algo que no puedo esperar. No puedo esperar a ese día. Por eso estoy tocando puertas y espero que me escuchen. Y que esto sirva para mí y para cientos de miles y miles de cubanos que están igual que yo”.

Nuestro equipo conversó con abogados de inmigración y con miembros del senado de Estados Unidos, quienes se comprometieron en revisar el caso y explorar opciones, incluyendo la posibilidad de solicitar un parol humanitario dada la situación de la joven cubana.