NUEVA YORK (AP) — Incluso en retrospectiva, Nichole Schmidt no puede estar segura de si se podría haber hecho algo para salvar a su hija Gabby Petito de una relación desordenada y violenta que terminó en asesinato hace casi un año en el desierto del oeste.

Pero hay trabajo por hacer, dijo, para mantener viva la memoria de su hija, quien fue encontrada estrangulada en septiembre pasado en las afueras de Grand Tetons en Wyoming después de que un viaje a través del país se convirtió en un caso de persona desaparecida de alto perfil, luego en tragedia y dolor.

A través de una donación de $100,000 de la Fundación Gabby Petito, Schmidt ahora se está asociando con la Línea Directa Nacional de Violencia Doméstica para ayudar a otros a sobrevivir relaciones turbulentas y violentas.

“Creo que la historia de Gabby conmovió a mucha gente y está salvando vidas. Recibo mensajes de personas todo el tiempo que se sintieron inspirados por ella para salir de una relación”, dijo Schmidt durante una entrevista con The Associated Press.

La línea directa contra la violencia recibe llamadas de miles de personas cada año, la mayoría de ellas mujeres que buscan ayuda para salir de relaciones abusivas física o emocionalmente.

Hasta la fecha de este año, más de 440,000 personas que llamaron buscaron ayuda en la línea directa, aproximadamente un tercio más que en el mismo período del año pasado.

El gran aumento en las llamadas ha llevado a un tiempo de espera más largo para un consejero, pasando de 7 minutos a más de 17 minutos, según Katie Ray-Jones, directora ejecutiva de la línea directa.

“Ese es un aumento sustancial que realmente abruma nuestros servicios”, dijo Ray-Jones. “Necesitamos aumentar el número de defensores”.

La donación de la Fundación Petito, así como una donación de $200,000 de otra familia, se destinarán a reducir los tiempos de espera y expandir la iniciativa “La esperanza no puede esperar” de la línea directa.

Los investigadores creen que el novio de Petito, Brian Laundrie, la mató a fines de agosto del año pasado mientras la pareja realizaba un viaje a través del país en una camioneta.

La desaparición de Petito puso en marcha una búsqueda masiva. Detectives aficionados recorrieron las redes sociales en busca de pistas. También trajo nuevamente el escrutinio de las autoridades y los medios de comunicación , los cuales han sido criticados por centrar más la atención en las mujeres blancas desaparecidas que en las mujeres de color.

“Estábamos viendo mucha cobertura mediática sobre una joven blanca que había desaparecido”, reconoció Ray-Jones durante una entrevista conjunta con Schmidt. Pero dijo que la respuesta del público provino de diversos grupos, incluso de algunas familias de color.

Laundrie se suicidó en un pantano de Florida, dejando un cuaderno que, según las autoridades, contenía una confesión.

A principios de este año, una investigación independiente descubrió que la policía de Moab, Utah, cometió “varios errores no intencionales” cuando se encontraron con Petito y Laundrie durante una parada de tráfico el verano pasado. Los oficiales investigaron una pelea entre la pareja, pero finalmente los dejaron ir bajo el acuerdo de pasar la noche separados.

En el informe, la policía dijo que era muy probable que Petito “fuera una víctima de violencia doméstica a largo plazo, ya sea física, mental y/o emocional”.

Schmidt dijo que todavía tiene muchas preguntas sin respuesta sobre lo que salió mal.

“Mirando hacia atrás, realmente no vi ninguna señal. Creo que las únicas dos personas que alguna vez sabrán lo que pasó en esa relación fueron Gabby y Brian. Y podemos adivinar y hacer suposiciones, pero en realidad no sabemos qué sucedió”, agregó. “Lo más probable es que el escenario terminó de esa manera porque algo estuvo sucediendo durante un tiempo”.

Por ahora, dijo, el trabajo continúa para ayudar a otros a sobrevivir la violencia doméstica.

“Sé que puedo usar esta tragedia para ayudar a salvar a tantos”, dijo Schmidt. “Es su legado”.