TAMPA, Fla. (WFLA/Tampa Hoy) — Luego de visitar las aguas de Port Charlotte a principios de julio, Caleb Ziegelbauer, de 13 años, comenzó a mostrar rápidamente los síntomas de haber sido contagiado con una ameba “comecerebro”.

La madre del menor, Jesse, relató esa primera semana que lo llevó a parar en el hospital.

“El primero de julio fuimos a la playa y mis niños jugaron en el agua. Para el 7 de julio en la noche Caleb me dijo que tenía dolor de cabeza. Para el 8 en la noche tenía fiebre y para el 9 ya estaba alucinando”, dijo Jesse.

Desde el aeropuerto de Tampa y a punto de abordar una aeroambulancia de la empresa Jet ICU con rumbo a Chicago, Jesse nos dijo que contra todo pronóstico su hijo ha logrado mantenerse con vida. “Nosotros tomamos día por día. Cada vez que vemos que mueve un dedo es una esperanza y nos emociona sobre lo que está por venir”.

WFLA / Foto cortesía familia Ziegelbauer

Caleb ha dejado atrás la sedación y respiración asistida, pero aún no responde, algo que conoce bien el profesor de Enfermedades Infecciosas de la USF, Ricardo Izurieta. “Cualquier microrganismo que especialmente cause daños a nivel del cerebro, pues podría dejar una secuela”.

Según los CDC, personas masculinas de 1 a 24 años de edad son más propensas a contagiarse con este parásito que vive en lagos, lagunas o piscinas mal mantenidas. Jesse envió un mensaje a los padres para prevenir estas desgracias. “Yo creo que si están nadando en aguas abiertas deberían usar plugs para la nariz. Es una solución muy simple”.

WFLA / Foto cortesía familia Ziegelbauer

La empresa Jet ICU, con sede en Tampa, trasladó a Caleb y a sus padres al hospital en Chicago sin costo.

Si deseas apoyar a la familia en la recuperación de Caleb, puedes darle click a este enlace de GoFundMe.