Niños con armas: postales de un México olvidado

Tampa Hoy

ALCOZACÁN, MÉXICO (AP)- Este pasado Día del Niño, los líderes comunitarios de Alcozacán, en el sur de México, anunciaron que unos niños desfilarían armados para exigir al gobierno que los proteja del crimen organizado.

Esta región es una de las más pobres de México y corredor estratégico para el trasiego de droga . Y varias comunidades se han dado cuenta del poder mediático de una escena de menores armados, que ejerce más presión sobre las autoridades que cualquier petición para detener los ataques, extorsiones y asesinatos.

Una veintena de medios, acudieron al llamado, pero no hubo escopetas, solo juguetes y exigencias de seguridad.

La engañosa convocatoria funcionó y evitó que las autoridades les acusen de poner en peligro a sus pequeños.

En la localidad de Ayahualtempa, estos pequeños han recibido algo de entrenamiento para ser policías comunitarios aunque dicen que solo entrenan cuando los van a entrevistar periodistas.

Los niños entrenan con armas de madera si son menores de 12 años. A algunos les gusta aprender a disparar. Otros están menos interesados pues tienen otras responsabilidades, como cuidar chivos y otros animales. Muchos quieren regresar a clases ya que la escuela quedó paralizada por la pandemia del coronavirus.

Solo unos pocos niños participan en Ayahualtempa, que tiene másde 1.000 habitantes. La mayoría son hermanos o hijos de la policía comunitaria, que vigilan las entradas al pueblo con rudimentarias escopetas.

Los miedos de sus habitantes son reales. La región conocida como La Montaña es rica en minas y clave en el cultivo y tránsito de la amapola. Las comunidades se encuentran entre dos grupos armados -Los Rojos y Los Ardillos-  que en su lucha por el control del territorio van dejando descuartizados y calcinados.

Los pobladores piden al gobierno más Guardia Nacional y ayudas para huérfanos, viudas y desplazados por una violencia que en los últimos dos años se ha cobrado 34 vidas en varias comunidades de sólo dos municipios vecinos. También piden maestros.

La primera vez que hubo una presentación de niños armados fue en 2019.

La última fue el 10 de abril, a menos de dos meses de las elecciones de medio mandato, comicios clave para que el presidente Andrés Manuel López Obrador mantenga una mayoría parlamentaria cómoda.

El mandatario condenó la manipulación de los menores y consideró un error que México reconociera en 2001 el derecho constitucional a la autodefensa indígena porque bajo ese paraguas los criminales habían creado las suyas propias.

Luis Gustavo Morales, de 15 años, dice que siempre sale con su pistola aunque “sin bala en la recámara” para evitar accidentes.

De todos los niños que participan en los entrenamientos, él es el único que acompaña a su padre cada 16 días en los retenes de las entradas al pueblo.

Su padre reconoce que al principio le dio tristeza que su hijo tuviera que entrenar pero ahora está orgulloso de él porque así sabrá defenderse. Añade que si la seguridad regresa, le enviará de nuevo a la escuela.

ASSOCIATED PRESS

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