(The Hill) – Los niños que viven cerca de aeropuertos pueden estar expuestos, sin saberlo, a concentraciones peligrosas de plomo, según un nuevo estudio.

La investigación de una década, publicada el martes en PNAS Nexus, determinó que los niños que vivían junto el aeropuerto Reid-Hillview en el condado de Santa Clara, California, tenían niveles elevados de plomo en la sangre.

Según el estudio, cuanto más cerca vivía un niño del aeropuerto, mayor era la probabilidad de que su nivel de plomo en la sangre excediera el umbral definido por el estado de California de 4.5 microgramos por decilitro.

Luego de la aprobación de la Ley de Aire Limpio de 1970, la eliminación gradual del tetraetilo de plomo de la gasolina automotriz tuvo un impacto dramático en los niveles de plomo en la sangre de los niños en los Estados Unidos, reconocieron los autores.

No obstante, la gasolina con plomo sigue siendo una parte estándar de la aviación, ya que el combustible es utilizado por alrededor de 170,000 aviones con motor de pistones en todo el país, explicaron.

Dicha aeronave tiene uno o más motores de pistón, un tipo de motor de combustión interna alternativo, conectado a una hélice para proporcionar empuje a la aernoave, según la Asociación Nacional de Aviación Comercial.

Las aeronaves con motor de pistón generalmente usan combustible “bajo en plomo” y vuelan misiones relativamente cortas a altitudes por debajo de los 15,000 pies, según la organización comercial con sede en Washington, DC.

Si bien estos aviones pueden tener un bajo contenido de plomo, el uso de gasolina de aviación formulada con plomo es responsable de hasta dos tercios de las emisiones de plomo en los Estados Unidos en la actualidad, según el estudio PNAS Nexus.

Y esas emisiones están afectando a los niños que viven en las inmediaciones de estos aeropuertos, subrayaron los investigadores.

“A través de un conjunto de pruebas, encontramos evidencia consistente de que los niveles de plomo en la sangre de los niños que residen cerca del aeropuerto aumentan por la deposición de gasolina de aviación con plomo”, dijo en un comunicado el autor principal Sammy Zahran, profesor de economía en la Universidad Estatal de Colorado.

“Esto indica que debemos apoyar los esfuerzos políticos para limitar las emisiones de plomo de la aviación para salvaguardar el bienestar de los niños en riesgo”, agregó Zahran.

Para sacar sus conclusiones, Zahran y sus colegas analizaron 14,000 muestras de sangre de niños menores de seis años desde 2011 hasta 2020.

Para los niños que vivían a una milla o más del aeropuerto, los autores encontraron que la probabilidad de que una muestra de sangre excediera el umbral era un 21.4 por ciento más baja que para los niños que vivían a media milla del aeropuerto.

Mientras tanto, observaron que los niños que vivían al este —a favor del viento— del aeropuerto tenían 2.18 veces más probabilidades de presentar un nivel de plomo en sangre por encima de este límite.

Los niveles en sangre de los niños también aumentaron junto con el tráfico de aviones con motor de pistón y con las cantidades de gasolina de aviación con plomo que se vendían en el aeropuerto, según el estudio.

Alrededor de 4 millones de estadounidenses residen a menos de media milla de un aeropuerto que presta servicios a aviones con motor de pistón, anotaron los autores, citando datos de la Agencia de Protección Ambiental.

Alrededor de 600 escuelas primarias también están ubicadas cerca de tales instalaciones, agregaron los investigadores.

Citando a las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina, los autores enfatizaron que “el plomo no parece exhibir una concentración mínima en la sangre por debajo de la cual no haya efectos sobre la salud”.

Como tal, enfatizaron una “necesidad apremiante” de reducir las emisiones de plomo en la aviación y mejorar el bienestar y las “oportunidades de vida de los niños en riesgo”.