FILADELFIA (AP) — Un bus que transportaba a 28 migrantes desde Texas arribó el miércoles a Filadelfia, donde una niña que padecía deshidratación y fiebre requirió atención hospitalaria inmediata.

Los activistas que los recibieron con abrigos y frazadas a su arribo antes del amanecer de un día frío y lluvioso dijeron que los individuos y las familias provenían de Colombia, República Dominicana y Cuba. La ciudad y varias ONG los esperaban con alimentos, alojamiento temporario y otros servicios.

“En general, la gente siente alivio. Queremos que sepan que tienen un hogar aquí”, dijo la concejal Helen Gym, que acompañó a los migrantes en otro bus a un lugar donde pudieran evaluar sus necesidades.

“Hay una niña de 10 años totalmente deshidratada. Es uno de los aspectos más inhumanos, que pongan a una niña que estaba deshidratada y con fiebre, una fiebre muy alta (en el bus)”, dijo Gym “Es una situación terrible”.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció el martes que Filadelfia sería el siguiente destino de los migrantes que el estado transporta de a miles desde la frontera con México a entidades gobernadas por demócratas. Desde que el republicano ganó su reelección por amplio margen, envía un bus por semana.

Estados Unidos detuvo más de 2 millones de cruces ilegales de la frontera en el último año fiscal, una cifra récord que refleja el deterioro de la situación económica y política en algunos países, junto con la fuerza relativa de la economía estadounidense y la aplicación dispareja de las restricciones de asilo de la presidencia de Trump.

En el año fiscal que terminó el 30 de setiembre, se detuvo a 2,38 millones de migrantes en la frontera, 37% más que los 1,73 millones del año anterior.

Quienes los recibieron en Filadelfia dijeron que no sabían cuánto duraba el viaje desde Texas, pero uno dijo que serían unas 40 horas.

“Lo importante es que llegaron a Filadelfia y los recibieron con los brazos abiertos”, dijo Emilio Buitrago, de la ONG Casa de Venezuela.

“Los chicos están asustados, están exhaustos, cansados”, dijo. “Irán a un lugar donde tendrán camas cómodas y abrigadas, con mantas, y comida caliente. Allí trabajaremos en su reubicación”.

Algunas familias esperan reunirse con parientes o amigos en otras localidades, dijo Gym.

Han llegado buses inesperadamente a Nueva York, Washington y Chicago.

Texas ha transportado a más de 13.000 migrantes a esas ciudades desde abril. Abbott dice que es una manera de poner de relieve la inacción del gobierno de Joe Biden frente a los miles de migrantes que cruzan la frontera sur.

Los detractores dicen que es una maniobra política barata de Abbott, pero los votantes lo premiaron la semana pasada con su tercer período como gobernador de Texas, derrotando al demócrata Beto O’Rourke. Abbott hizo de sus medidas duras contra la inmigración el centro de su campaña.

Casi seis de cada 10 votantes texanos aprueban la decisión de Abbott de enviar a los migrantes a ciudades del norte, según AP VoteCast, una encuesta amplia de 3.400 votantes.

En una declaración al anunciar los buses a Filadelfia, la oficina de Abbott dijo que el alcalde de la ciudad norteña, Jim Kenney, “festeja desde hace tiempo y ha luchado por el estatus de ciudad santuario, por eso la ciudad es un agregado ideal a la lista de Texas de lugares a donde enviarlos”.

Kenney dijo en un comunicado que “es verdaderamente repugnante escuchar hoy que el gobernador Aboot y su gobierno siguen aplicando su política deliberadamente cruel de usar a las familias de inmigrantes —con mujeres y niños— como peones para impulsar descaradamente su agenda política retorcida”.

Kenney dijo que el municipio colabora con una docena de organizaciones para dar a los migrantes refugio, atención médica de emergencia, alimentos, agua, intérpretes y más. Algunos irán a otros estados.

Arizona y Florida también han enviado migrantes a ciudades del norte.