La fiscal general de Nueva York demandó el miércoles al expresidente Donald Trump y su compañía, alegando fraude comercial que involucra algunos de sus activos más preciados, incluidas propiedades en Manhattan, Chicago y Washington, D.C.

La demanda de la fiscal general Letitia James, presentada en un tribunal estatal de Nueva York, es la culminación de la investigación civil de tres años de la demócrata sobre Trump y la Organización Trump. Los tres hijos mayores de Trump, Donald Jr., Ivanka y Eric Trump, también fueron nombrados como acusados, junto con dos ejecutivos de la compañía desde hace mucho tiempo, Allen Weisselberg y Jeffrey McConney.

La demanda busca atacar el núcleo de lo que hizo famoso a Trump, sacando a la luz la imagen de riqueza y opulencia que ha adoptado a lo largo de su carrera, primero como desarrollador de bienes raíces, luego como presentador de telerrealidad en “The Apprentice” y “ Aprendiz de celebridad”, y más tarde como presidente.

James, un demócrata, anunció los detalles de la demanda en una conferencia de prensa el miércoles. El caso apareció en un expediente judicial el miércoles por la mañana.

“Donald Trump infló falsamente su patrimonio neto en miles de millones de dólares para enriquecerse injustamente y engañar al sistema, engañándonos así a todos”, dijo James en la conferencia de prensa.

La oficina de James ha pasado más de tres años investigando valoraciones fraudulentas o engañosas de sus propiedades en los estados financieros anuales que se entregaron a posibles socios comerciales, bancos o funcionarios fiscales.

El objetivo, ha dicho la oficina del fiscal general, era pulir la imagen de multimillonario de Trump y el valor de sus propiedades cuando hacerlo le daba una ventaja, mientras minimizaba el valor de los activos en otros momentos a efectos fiscales.

“La presentación de hoy no se centra en los hechos ni en la ley, sino que se centra únicamente en promover la agenda política del Fiscal General. Está muy claro que la Oficina del Fiscal General se ha excedido en su autoridad legal al entrometerse en transacciones en las que no ha habido absolutamente ninguna irregularidad. Confiamos en que nuestro sistema judicial no tolerará este abuso de autoridad descontrolado, y esperamos defender a nuestro cliente contra todas y cada una de las afirmaciones sin fundamento de la Fiscal General”, dijo Alina Habba, abogada de Trump.