WASHINGTON (AP) — Un índice de inflación de Estados Unidos monitoreado atentamente por la Reserva Federal subió 6.6% en marzo, comparado con hace un año, el mayor incremento en 12 meses de las últimas cuatro décadas y nueva evidencia de que los precios están presionando los presupuestos familiares y la salud de la economía.

No obstante, hubo indicios en el reporte del Departamento de Comercio de desaceleración de la inflación, la que estaría cerca de un pico, al menos por ahora.

Excluyendo las volátiles categorías de alimentos y combustibles, la llamada inflación subyacente subió 5.2% en marzo comparado con un año atrás. Eso fue ligeramente menor que el incremento de 5.3% en febrero y marca la primera vez que la cifra ha declinado desde febrero del 2021, antes del comienzo del alza inflacionaria. Y sobre la base de mes a mes, la inflación subyacente subió apenas 0.3% de febrero a marzo, lo mismo que de enero a febrero.

El reporte muestra además que los consumidores aumentaron sus gastos 1.1% el mes pasado, más que lo que esperaban muchos economistas y un indicio de que la inflación no ha provocado una baja en las compras. El aumento refleja el alza de precios de la gasolina, los alimentos y otros lugares donde los estadounidenses adquieren productos básicos. Pero incluso ajustados por inflación, los gastos subieron 0.2%.

Considerables aumentos salariales les están permitiendo a las personas al menos estar cerca de la inflación. Un reporte separado del Departamento de Trabajo mostró el viernes que los salarios y prestaciones de los empleados subieron 1.4% en los primeros tres meses del año, antes de ajustes por inflación. Fue el mayor incremento en dos décadas.

La inflación y los aumentos salariales están llevando a la Reserva Federal a planear una serie de aumentos de las tasas de interés en los meses próximos. La Fed se apresta a elevar su tasa referente a corto plazo por medio punto la semana próxima, un paso más rápido que sus aumentos usuales de un cuarto de punto y el primero desde el 2000.