SEÚL, Corea del Sur (AP) — El tifón más poderoso que golpeaba Corea del Sur en años castigó su región sureña el martes y descargó un metro (3 pies) de lluvia, además de destruir carreteras y derribar tendidos eléctricos, lo que dejó a 66,000 personas sin electricidad mientras miles de personas huían a zonas más seguras.

El tifón Hinnamnor rozó la isla turística de Jeju y golpeó el continente cerca de la ciudad portuaria de Busan antes de llegar al mar entre la Península de Corea y Japón con vientos de hasta 133 kilómetros (82 millas) por hora. Avanzaba hacia el nordeste en una ruta que le llevaría al este de China esta semana.

Los vientos del sistema se debilitaron a 115 kilómetros (71 millas) por hora y se esperaba que remitiera a ciclón tropical durante la noche, mientras viajaba al nordeste entre Rusia y la isla de Hokkaido, en el norte de Japón, según la agencia surcoreana de meteorología.

This Sunday, Sept, 4, 2022 image released by NASA shows a composite image of Typhoon Hinnamnor, lower left, moving gradually northward into the East China Sea. Cities in eastern China suspended ferry services and classes and flights were canceled in Japan on Sunday as Typhoon Hinnamnor, the strongest global storm this year, blew its way past Taiwan and the Koreas with fierce winds and heavy rains. (NASA Worldview, Earth Observing System Data and Information System (EOSDIS) via AP)

Los daños más graves estaban en la ciudad sureña de Pohang, donde una persona fue encontrada muerta y al menos otros nueve estaban desaparecidos después de que la tormenta anegara edificios y carreteras, provocara aludes de tierra e inundara un centro comercial.

Había autos dañados por la tormenta, con las ventanas reventadas o el maletero abierto, repartidos por las calles como trozos de basura. Se desplegaron tropas para asistir con los esfuerzos de rescate y recuperación, que manejaban vehículos blindados por calles convertidas en ríos de color chocolate.

El meteoro llegó apenas unas semanas después de que la capital, Seúl, y las regiones circundantes recibieran intensos chubascos que generaron inundaciones repentinas y derivaron en la muerte de 14 personas.

La tormenta descargó más de 105 centímetros (41 pulgadas) de agua desde el domingo en la región central de Jeju, donde los vientos alcanzaron los 155 kilómetros (96 millas) por hora. También las regiones meridional y oriental del territorio continental sufrieron aguaceros y vieron derribados carteles de tráfico y tejados, así como árboles y postes de luz.

Una mujer septuagenaria murió en la ciudad sureña de Pohang tras verse arrastrada por inundaciones repentinas, y otra mujer octogenaria falleció en la cercana Gyeongju después de que un alud de tierra sepultara su casa. Entre los nueve desaparecidos en Pohang había ocho que quedaron atrapados en un estacionamiento subterráneo inundado. Un hombre de 25 años que cayó en un arroyo crecido en la ciudad de Ulsan, en el sur del país, seguía desaparecido, según el Ministerio del Interior y Seguridad.

También en Pohang, los bomberos apagaron un incendio que dañó al menos tres edificios en una gran planta siderúrgica operada por POSCO. Un funcionario de presidencia que habló bajo condición de anonimato durante una rueda de prensa dijo que las autoridades investigaban la causa del fuego.

El Ministerio de Seguridad indicó que 500 de las más de 3,400 personas que se vieron obligadas a evacuar sus casas habían regresado a sus hogares para el martes por la tarde. Casi 80 edificios quedaron inundados o destruidos, y decenas de carreteras, puentes e instalaciones estaban dañados.

Más de 600 escuelas en todo el país fueron cerradas o pasaron a impartir clases en línea. Más de 250 vuelos y 70 servicios de transbordadores permanecieron inactivos y más de 66,000 botes de pesca echaron anclas en puertos. Hasta las 6 de la mañana los trabajadores habían logrado restaurar el servicio eléctrico a 30,006 de las 66,341 viviendas que sufrieron apagones.