KIEV, Ucrania (AP) — La OTAN y Rusia llevaron a cabo el miércoles sus respectivos ejercicios nucleares anuales, mientras el presidente ruso Vladimir Putin repetía la acusación infundada de que Ucrania planea activar una bomba de dispersión radiológica o “bomba sucia”.

Putin siguió a distancia las maniobras de sus fuerzas estratégicas nucleares, que incluyeron varios lanzamientos de práctica de misiles balísticos y crucero en un despliegue de poderío. El ministro de Defensa de Rusia Sergei Shoigu le informó al mandatario que el ejercicio simuló “un enorme ataque nuclear” en represalia por una ofensiva atómica contra Rusia.

Washington señaló que Rusia notificó con antelación de sus maniobras anuales. Por su parte, la OTAN lleva a cabo sus ejercicios nucleares anuales en el noroeste de Europa.

En declaraciones a la televisión rusa, Putin dijo, sin presentar evidencia, que Ucrania planea “usar una llamada ‘bomba sucia’ como provocación” y sostuvo que Estados Unidos estaba utilizando a Ucrania como “ariete” en contra de Rusia y sus aliados regionales, convirtiendo al país en un “campo de pruebas para experimentos militares y biológicos”. Fue la primera vez que el mismo Putin lanzó la acusación infundada de una bomba de dispersión radiológica, la cual sus funcionarios han estado impulsando desde la semana pasada.

Ucrania y sus aliados de Occidente han rechazado los señalamientos y aseguran que Rusia, que enfrenta reveses en el campo de batalla, podría intentar detonar una bomba de dispersión radiológica —la cual usa explosivos para detonar desperdicios radioactivos— o incluso ir más allá y echar mano de su extenso arsenal de armas nucleares.

Shoigu llamó el miércoles a sus homólogos de la India y China para expresar la preocupación de Moscú sobre “posibles provocaciones ucranianas en torno a una ‘bomba sucia’”, según el Ministerio de Defensa de Rusia.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que las afirmaciones de Rusia eran “absurdas”.

“Los aliados rechazan esta acusación claramente falsa, y Rusia no debe usar pretextos falsos para escalar la guerra todavía más”, dijo Stoltenberg a la prensa en las instalaciones de la OTAN en Bruselas.

Subrayó que la organización militar integrada por 30 naciones “no será intimidada o disuadida de apoyar el derecho de Ucrania a la autodefensa por el tiempo que sea necesario”.

A pesar de los rechazos de Occidente, el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov insistió en que Moscú tenía información sobre “preparativos en marcha en Ucrania para un ataque terrorista de este tipo”.

El gobierno de Eslovenia dijo que Rusia ha estado involucrada en una campaña de desinformación sobre el uso de “bombas sucias”, usando una fotografía de 2010 de la Agencia de Desperdicios Radioactivos eslovena titulada: “La capacidad de Ucrania para crear una bomba sucia”.

La fotografía muestra bolsas que contienen detectores de humo con la leyenda en esloveno “radioaktivno”, o radioactivo. El gobierno de Eslovenia asegura que los detectores contienen una fuente radioactiva pero que no es una de las descritas en el pie de foto que difundió el Ministerio del Exterior ruso. El gobierno de Eslovenia declaró vía Twitter que sus desperdicios radioactivos se encuentran almacenados de forma segura y no son usados para la fabricación de bombas sucias.

Mientras sostiene sus acusaciones de que Ucrania planea actos de provocación, Putin también está enviando señales de que está abierto a las negociaciones con Kiev. El mensaje más reciente fue a través de Umaro Mokhtar Sissoco Embalo, presidente de Guinea-Bisáu, quien visitó Kiev para reunirse con el presidente Volodymyr Zelenskyy.

“Estuve en Rusia con el presidente Putin, quien me pidió que le hiciera saber lo que platicamos, algo que él piensa que sería muy importante. El quiere y piensa que debería haber un diálogo directo entre sus dos países”, dijo el mandatario africano.

En conferencia de prensa, Zelenskyy respondió que un prerrequisito para el diálogo sería el reconocimiento del territorio, las fronteras y la soberanía de Ucrania por parte de Rusia.

En el frente de batalla, las autoridades ucranianas señalaron que los combates en más de 40 poblados dejaron al menos dos civiles muertos.