LONDRES (AP) — Los padres de un niño en coma que está en el centro de una batalla por mantenerlo en soporte vital dijeron el miércoles que han apelado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en un último intento para impedir que un hospital ponga fin a su tratamiento.

Archie Battersbee, de 12 años, fue hallado inconsciente en su casa el 7 de abril con una ligadura sobre su cabeza. Sus padres creen que estaba participando en un reto online que tuvo un final trágico.

Los médicos creen que Archie padece de muerte del tronco encefálico y que mantenerlo en soporte vital no es lo más conveniente para él.

La madre de Archie Battersbee, Hollie Dance (derecha), habla con los medios afuera del hospital Royal London en Whitechapel, al este de Londres, el miércoles 3 de agosto de 2022. (Dominic Lipinski/PA vía AP)

Sus padres, Paul Battersbee y Hollie Dance, han apelado sin éxito a las cortes británicas para que bloqueen la decisión del hospital Royal London de desconectar el respirador artificial y detener otros tratamientos que lo mantienen con vida.

Dance dijo que los abogados de la familia recurrieron a la corte europea con sede en Estrasburgo, Francia, antes de la hora prevista para que el hospital empezara a detener los tratamientos el miércoles por la mañana.

Dijo que la familia aguardaba la respuesta de la corte.

“Esperamos y oramos para que el TEDH responda favorablemente al recurso”, dijo la madre. “No nos rendiremos con Archie hasta el final”.

También indicó que la familia estudiaba ofertas de Japón e Italia para tratar a Archie.

“Hay otros países que quieren tratarlo y creo que se debería permitir”, dijo Dance.

Este es el caso más reciente donde el juicio de los médicos se opone a los deseos de la familia. En este y otros casos las familias han tenido el respaldo del grupo de presión religioso Christian Concern.

Bajo la ley británica, los tribunales suelen intervenir en casos de desacuerdo entre los padres y los médicos sobre el tratamiento de un menor. En esos casos, los derechos del menor priman sobre el derecho de los padres de decidir lo que consideran más conveniente para sus hijos.

La Corte Suprema británica dijo el martes que Archie no tenía “perspectivas de recuperación significativa” y moriría en pocas semanas de insuficiencia cardíaca y de otros órganos.

Alistair Chesser, médico jefe de la organización que dirige el hospital, dijo que el soporte vital de Archie continuará sin cambios hasta que se resuelvan los problemas legales.