BERLÍN (AP) — Un hombre en Alemania fue declarado culpable el martes de asesinato y sentenciado a cadena perpetua por matar a un empleado de una gasolinera en una disputa por el uso de mascarillas contra el coronavirus.

El suceso ocurrido en septiembre de 2021 en el poblado occidental de Idar-Oberstein estremeció al país. El individuo además fue convicto de posesión ilegal de armas, ya que no tenía licencia para la pistola que llevaba, reportó la agencia de noticias alemana dpa.

El acusado, acusado de haber disparado en 2021 a un empleado de una gasolinera de 20 años, llega junto a su abogado Alexander Klein (izquierda) para conocer el veredicto en su juicio en la sala del tribunal de Bad Kreuznach, en el oeste de Alemania, el 13 de septiembre de 2022. – (Foto de THOMAS FREY/POOL/AFP vía Getty Images)

El hombre de 50 años le dijo a las autoridades que actuó “preso de la rabia” porque quería comprar cerveza y el empleado de 20 años se negaba a atenderlo hasta que se pusiera el cubrebocas, según el reporte policial. En ese entonces era obligatorio en Alemania ponerse la mascarilla en los negocios debido a la pandemia.

Según el reporte policial el individuo, un ciudadano alemán identificado por la prensa local como Mario N., se fue de la gasolinera después de la disputa, pero luego volvió y le disparó al empleado en la cabeza.

Inicialmente se dio a la fuga, pero luego se entregó cuando la policía lanzó un enorme operativo para capturarlo.

El tribunal en Bad Kreuznach halló que las posiciones ultraderechistas del individuo y su antipatía hacia el Estado fueron los principales motivos del crimen, reportó dpa.

IDAR-OBERSTEIN, GERMANY – OCTOBER 07: Flowers, candles and picture of Alex W. stand at the stage with the lectern before the memorial service to commemorate Alex W., 20, a petrol station cashier shot dead by Mario N., 49, who refused to wear a protective face mask on October 07, 2021 in Idar-Oberstein, Germany. On September 18 Mario N. entered the petrol station, where upon Alex W. asked him to wear a mask. Mario reportedly left, returned the same day with a gun and shot Alex in the head. He later turned himself into police. (Photo by Thomas Lohnes/Getty Images)

La corte dijo que el individuo consideró al empleado como representante del Estado y su política hacia el coronavirus, y que decidió “hacer de él un ejemplo” cuando el empleado insistió en que se pusiera el barbijo.

Los abogados del acusado en el juicio, que duró seis meses, buscaban que su cliente fuera procesado por crimen involuntario, argumentando que el individuo estaba ebrio en ese momento y por lo tanto había límites en cuanto a su culpabilidad.

La fiscalía solicitó a la corte considerar “culpable con agravantes”, lo que habría impedido su excarcelación después de 15 años, lo que es usual en Alemania para los que reciben cadena perpetua. Los jueces denegaron ese pedido.