MIAMI (AP) — De niño Sergio Vallín, el guitarrista de Maná, soñaba con tener una Gibson, pero para él eran imposibles de costear. Después de cuatro décadas de carrera que lo llevaron a la fama con la banda mexicana, se ha convertido en el primer artista latino con una Les Paul Goldtop nombrada en su honor y realizada con un diseño especial.

“No lo puedo creer. Me siento honrado, bendecido y también con una responsabilidad. Lo único que quiero y espero es que el que tenga esta guitarra se sienta feliz”, expresó Vallín en una entrevista reciente con The Associated Press. “Esta guitarra es una extensión de mis manos y de mi alma”, agregó el músico de 49 años, mientras sostenía el instrumento en los estudios de Gibson en Miami.

La guitarra Sergio Vallín 1955 Les Paul Goldtop salió a la venta el martes, después de tres años de trabajo del artista con los lutieres de la empresa Gibson a quienes pidió meticulosamente detalles para que sonara y luciera deslumbrante, desde la forma y el tinte amarillo dorado de la madera, hasta el puente y la terminación que la hace parecer a una guitarra de más de 50 años.

Vallín se suma así a más de una veintena de artistas que ya tienen guitarras Gibson con su nombre, entre ellos Jimmy Page, Peter Frampton, Elvis Presley y Johnny Cash.

Las primeras 100 de Vallín serán parte de una edición limitada ofrecida en línea y en tiendas de distribución de Gibson en todo el mundo, a un costo de 8.000 dólares cada una.

“Lo que quería, más que nada, es que tuviera mi espíritu, que tuviera algunas características de lo que a mí me ha hecho feliz en una guitarra”, dijo el músico, compositor y cantante, que se unió a Maná en 1994, tras la salida de su colega César López. “Es una guitarra simple, pero muy versátil”, explicó tras recordar que tuvo su primera Gibson cuando ya era parte de Maná, a mediados de los 90.

Gibson es una marca icónica de instrumentos en Estados Unidos, con más de 100 años de tradición.

Vallín recordó que cuando conoció a Les Paul en un show en Nueva York, el guitarrista le dijo que si dejaba de tocar se moriría. La guitarra del mexicano está inspirada en una Les Paul de 1955, más ligera, pero con “mucha potencia”.

Vestido con jeans y chaqueta de piel negros que contrastaban con el amarillo de la guitarra, Vallín recordó que cuando tenía 10 años, su padre los llevó a él y a su hermano a una tienda para comprar su primera guitarra eléctrica. En la vidriera veían las Gibson y sus precios estaban fuera del presupuesto, pero salieron de allí con otra menos costosa.

“Para nosotros era la ilusión de tener un instrumento en el cual puedes interpretar canciones”, rememoró el guitarrista, que empezó tocando la guitarra a los siete años por oído y poco después aprendió por partitura. Con Maná, una de las bandas más exitosas de Latinoamérica que ha vendido cerca de 40 millones de álbumes en todo el mundo, ha recorrido múltiples países.

Tras dos años alejada de los escenarios por la pandemia de coronavirus, la banda de rock que integra junto al vocalista Fher Olvera, el baterista Álex González y el bajista Juan Calleros, reanudó sus conciertos masivos en Los Angeles en marzo y espera recorrer pronto otras ciudades de Estados Unidos y Latinoamérica.

Vallín, quien en 2021 lanzó su álbum solista “Microsinfonías”, se siente feliz y agradecido por el presente y por regresar a los escenarios con su propia guitarra.

“Me siento vivo, la pandemia fue algo muy fuerte”, expresó Vallín, quien extrañó especialmente el contacto con el público. “Esa era una necesidad, esa conexión humana, porque la música es eso, es una conexión”.