NUEVA YORK (AP) — James Cromwell pasó de ser el tío Ewan en “Succession” a ser un manifestante armado con superpegamento en la vida real. El actor y activista pegó el martes su mano a un mostrador de Starbucks en Manhattan para protestar por el cargo adicional de la cadena de cafeterías por bebidas hechas con leche a base de plantas.

El actor de 82 años nominado a un Oscar, conocido por su trabajo en “Babe: Pig in the City” (“Babe, el puerquito va a la ciudad”) y “L.A. Confidencial” (“Los Ángeles al desnudo”), canalizó su papel del hermano cascarrabias y anticapitalista de un magnate de medios para la protesta organizada por el grupo defensor de los derechos de los animales PETA.

Cromwell se sentó en el mostrador de Starbucks con una camiseta que decía “Free the Animals” (Liberen a los animales) y leyó un comunicado denunciando el recargo por las alternativas veganas de leche.

“¿Cuándo dejarán de obtener enormes ganancias mientras los clientes, los animales y el medio ambiente sufren?”, dijo el actor mientras sus compañeros activistas transmitían la protesta por Facebook.

Cromwell pegó su mano al mostrador y luego usó un cuchillo para ayudar a despegarla. La policía dijo que no hubo arrestos.

Los puntos de venta de Starbucks en Estados Unidos cobran 50 centavos adicionales por bebidas hechas con leche de origen vegetal.

“Los clientes pueden personalizar cualquier bebida en el menú con una leche no láctea, incluida la leche de soya, la leche de coco, la leche de almendras y la leche de avena, por un costo adicional (similar a otras bebidas personalizadas como un expreso o jarabe adicional)”, dijo un portavoz de Starbucks en un comunicado. “El precio varía según el mercado”.

El portavoz dijo que Starbucks respeta el derecho de los clientes a expresar sus opiniones “siempre y cuando no interrumpan las operaciones de nuestra tienda”.

Cromwell, nominado a un Premio de la Academia por su papel de granjero en “Babe”, es un manifestante veterano que fue acusado de allanamiento de morada en 2017 por interrumpir un espectáculo de orcas en SeaWorld en San Diego.