CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El huracán Ágatha tocó tierra el lunes en una zona de playas turísticas y pueblos pesqueros del sur de México.

Las lluvias torrenciales y los vientos huracanados azotaron las palmeras y obligaron a turistas y residentes a refugiarse.

La agencia de protección civil del estado de Oaxaca mostró a familias metiéndose en un refugio en Pochutla, y un desprendimiento de rocas y lodo que bloqueó la carretera entre esa ciudad y la capital del estado.

Ágatha tocó tierra a unos 8 kilómetros (5 millas) al oeste de Puerto Ángel como tormenta de categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 165 km/h (105 mph). Se desplazaba con dirección noreste a 13 km/h (8 mph).

Cerca de Puerto Ángel, las ráfagas de viento, las fuertes lluvias y grandes olas comenzaron a azotar la ciudad costera de Zipolite.

Las autoridades nacionales de emergencia dijeron que habían reunido un grupo de trabajo de más de 9.300 personas para la zona y que se habían abierto más de 200 refugios mientras los meteorólogos advertían de peligrosas marejadas ciclónicas e inundaciones por las fuertes lluvias.

Ágatha es el huracán más fuerte que toca tierra en un mes de mayo en los registros del Pacífico oriental, dijo Jeff Masters, meteorólogo de Yale Climate Connections y fundador de Weather Underground.

Dijo que los huracanes de la región suelen tener su origen en las ondas tropicales que salen de la costa de África.

“Como el monzón africano no suele empezar a producir ondas tropicales hasta principios o mediados de mayo, simplemente no hay suficientes perturbaciones iniciales para que haya muchos huracanes en el Pacífico oriental en mayo”, escribió Masters en un correo electrónico. “Además, las temperaturas del agua en mayo son más frías que en el pico de la temporada”.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que se esperaba que la tormenta dejara caer de 25 a 40 centímetros (10 a 16 pulgadas) de lluvia en partes de Oaxaca, con máximos aislados de 50 centímetros (20 pulgadas), planteando la amenaza de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.

En Huatulco, las autoridades municipales cancelaron las clases y ordenaron el cierre de todas las playas y de sus siete bahías, a muchas de las cuales sólo se puede llegar en bote.