MELBOURNE (AP) — Con otra presencia en las semifinales del Abierto de Australia asegurada tras una victoria que requirió de cuatro horas y cinco sets, Rafael Nadal fijó su mirada hacia su equipo de colaboradores en un palco de la arena Rod Laver y meneó la cabeza.

Daba por bueno otro paso en el Melbourne Park, quedando a dos triunfos más de alcanzar el título número 21 de Grand Slam que le dejaría en el primer puesto de la tabla histórica.

Del otro de la red, Denis Shapovalov rompía su raqueta en la pista azul tras una frustrante derrota 6-3, 6-4, 4-6, 3-6, 6-3 ante Nadal, quien señaló posteriormente que se sentía casi “destruido” tras el rigor de jugar en una tarde de sofocante calor.

Rafael Nadal de España habla con el personal médico durante el receso de su partido de cuartos de final contra Denis Shapovalov de Canadá en el Abierto de Australia de tenis en Melbourne, Australia, el martes 25 de enero de 2022. (AP Foto/Andy Brownbill)

Fue un duelo de cuartos de final de trámite cambiante, en el que Nadal precisó de atención médica por molestias estomacales en el tercero y cuarto sets tras haber dominado los primeros dos.

Shapovalov se quejó sin tapujos ante el juez de silla Carlos Bernandes de que Nadal se demoraba más en los descansos que otros jugadores, y se tomaba más tiempo entre los tiempos.

El canadiense y 14to cabeza de serie fustigó a Nadal en la rueda de prensa tras el partido, afirmando que estaba “cien por ciento convencido” que el español de 35 años recibe un trato especial.

En un torneo en el que sólo una vez se ha proclamado campeón, en la edición de 2009, y había salido derrotado en siete de sus 13 comparecencias previas en cuartos de final — por lejos su peor saldo en las cuatro grandes citas — Nadal lució vulnerable en el tercero y cuarto sets.

Denis Shapovalov de Canadá intenta devolver un golpe de derecha a Rafael Nadal de España durante su partido de cuartos de final en el Abierto de Australia en Melbourne, Australia, el martes 25 de enero de 2022. (Foto AP/Simon Baker)

Pero luego de un respiro de siete minutos — cuando Nadal se enfiló al vestuario — entre el último punto del cuarto parcial y su primer saque en el quinto — se recuperó para levantar una bola de quiebre con un ace, preservó el saque y luego rompió el servicio de Shapovalov para irse arriba 2-0.

“Ha sido como un pequeño milagro”, dijo Nadal sobre su reacción. “Al final sobreviví. Saqué bien y terminé de la manera que tenía que terminar, esforzándome un poco al resto, economizando y con inteligencia”.

Nadal negó tajante que reciba trato especial por parte de los jueces, y añadió que Shapovalov es joven y que eventualmente tendrá que aceptar la derrota.

“No voy a entrar en polémicas con él, pero creo que se equivoca”, dijo Nadal. “Me da pena por él. Hizo un gran partido. Desde luego que es duro aceptar perder un partido como este, especialmente cuando yo estaba destruído, y seguramente lo percibió así, y luego pude ganar. Creo que cuando pasen las horas se dará cuenta de que de se ha equivocado”.

Nadal comparte el récord de 20 títulos individuales con Roger Federer y Novak Djokovic. Ninguno de esos dos está en Melbourne. Federer sigue recuperándose de una operación en la rodilla y el nueve veces campeón del torneo Djokovic fue deportado por no cumplir las estrictas normas australianas de vacunación contra el COVID-19.

“Yo respeto todo lo que Rafa ha logrado y me parece que es un jugador increíble. Pero hay que poner ciertos límites”, dijo Shapovalov, semifinalista del Wimbledon de 2021. “Es muy frustrante como jugador. Sientes que no sólo estás jugando contra el rival; que también estás jugando contra los jueves, jugando contra tantas cosas”.

Nadal tendrá un par de días de descanso previo a su semifinal contra Matteo Berrettini el viernes. El subcampeón del último Wimbledon se convirtió en el primer varón italiano en alcanzar las semifinales en Melbourne, resistiendo para doblegar 6-4, 6-4, 3-6, 3-6, 6-2 al francés Gael Monfils.

“Ya no tengo 21 años”, dijo Nadal, quien se perdió buena parte de la pasada temporada tras el Abierto de Francia debido a lesiones y padeció COVID-19 justo antes del Abierto de Australia. “Es importante tener dos días de descanso”.

En el cuadro femenino, la primera cabeza de serie Ash Barty accedió a las semifinales alcanzó las semifinales con una apabullante victoria 6-2, 6-0 sobre la 21ra, Jessica Pegula.

La campeona de Wimbledon intenta convertirse en la primera mujer australiana que gana en Melbourne desde 1978.

Su próxima rival será Madison Keys, la finalista del Abierto de Estados Unidos en 2017. Es la segunda vez que Barty llega a semis: en 2020 perdió ante Sofia Kenin, que después ganó el torneo.

“He crecido como persona, he crecido como jugadora”, dijo Barty. “Siento que soy una jugadora más completa”.

Keys derrotó 6-3, 6-2 a la checa Barbora Krejcikova, la vigente campeona de Roland Garros, para volver a semifinales por segunda ocasión tras perder en 2015 ante Serena Williams.