DOHA, Qatar (AP) — Los jugadores de Marruecos comparten el centro de atención de la Copa del Mundo con algunas de sus más fervientes admiradoras: sus madres.

Muchos de los jugadores han estado celebrando con sus madres y otros miembros de sus familias en los estadios después de la impresionante serie de victorias del equipo.

El mediocampista Sofiane Boufal estaba bailando con su madre en el campo después de que Marruecos venciera a Portugal 1-0 el sábado. El defensor Achraf Hakimi publicó imágenes en las redes sociales de su madre dándole un beso en la mejilla después de que anotara el penal de la victoria contra España en los octavos de final la semana pasada. Incluso el entrenador Walid Regragui ha estado celebrando con su madre, subiendo a las gradas después del partido de España para abrazarla entre los jubilosos fanáticos de Marruecos.