EL PASO, Texas (Border Report) — Una segunda mujer murió durante el mes de julio por complicaciones relacionadas con una cirugía estética en Tijuana, informaron medios mexicanos.

Una mujer de 36 años murió el miércoles luego de someterse a una cirugía estética en el hospital privado Diagnóstico, que tenía la licencia suspendida y estaba bajo revisión, informó el viernes El Sol De Tijuana.

Erwin Areizaga, jefe de la Comisión de Protección contra Riesgos Sanitarios de Baja California, dijo que el Dr. Alexsander Llamas, administrador del hospital, no pudo proporcionar prueba de la licencia, que la comisión confiscó anteriormente.

“Aunque la clínica cuenta con licencia, la verificación continuará en días subsiguientes para revisar en detalle todos los aspectos del hospital, como historias clínicas, registros de mantenimiento de equipos quirúrgicos, además de los documentos que acreditan al personal médico y de enfermería”, agregó. dijo la agencia en un comunicado de prensa.

No está claro si Llamas realizó la cirugía.

Areizaga dijo que inspectores visitaron el establecimiento el miércoles y que Llamas fue quien los recibió y atendió como jefe de la clínica.

Areizaga luego dijo que los fiscales mencionaron que no pudieron encontrar a Llamas, pero Areizaga remitió cualquier pregunta sobre el paradero del médico a la Oficina del Fiscal General del Estado de Baja California.

La esposa de un diplomático guatemalteco murió el 4 de julio luego de someterse a un procedimiento cosmético en Tijuana.

El 4 de julio, María José Chacón, de 38 años, fue trasladada en ambulancia al Hospital de la Cruz Roja de Tijuana, donde los médicos dijeron que murió por falla orgánica luego de un procedimiento cosmético el 24 de junio en el Hospital Jerusalén.

Era la esposa de Henry Giovanni Ortiz, el cónsul general de Guatemala en Denver.

La persona que le realizó el procedimiento cosmético a Chacón no tenía licencia quirúrgica, dijo Areizaga.

“Después de la inspección se determinó que no había acreditación médica para esta persona que se hacía pasar por médico en este establecimiento”, dijo Areizaga la semana pasada. “Los investigadores descubrieron que el médico responsable de la clínica había muerto antes, y por eso esta institución no tenía licencia”.

Según los informes, Areizaga dice que el personal del Hospital Jerusalem ignoró una orden estatal de cerrar, pero continuó realizando procedimientos médicos y quirúrgicos. Según los informes, la instalación también administraba una farmacia ilegal en el lugar.

Dijo que el hospital había sido cerrado y sellado, pero los miembros del personal supuestamente quitaron los sellos de las puertas y admitieron a más pacientes.

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha dicho que impulsará un proyecto de ley en el congreso estatal para “evitar este tipo de charlatanes”.

“Todos los pacientes que buscan un procedimiento quirúrgico deben tener la seguridad de que serán atendidos por médicos de primer nivel en instituciones de Baja California”, dijo el gobernador.