SANTIAGO (AP) — La ciudad chilena de Viña del Mar se levantaba desolada el viernes tras pasar toda la noche combatiendo un incendio de grandes dimensiones que amenazó a sectores poblados y a la emblemática Quinta Vergara donde se celebra el festival. El saldo del momento es de al menos dos muertos, y 400 viviendas afectadas, según el último balance de las autoridades.

El presidente Gabriel Boric suspendió todas sus actividades previstas para el viernes y decretó estado de emergencia por catástrofe en el lugar, lo que permite movilizar todos los recursos para ayudar al combate del fuego y atender a los cientos de damnificados. Más de 6,000 personas se encuentran sin suministro eléctrico, informó el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve.

El siniestro se desató rápidamente el jueves por la tarde y avanzó durante la noche.

“El fuego fue envolvente y en cuestión de minutos cambió por la dirección del viento. Acá era un infierno, una calor insoportable, se te quemaban las plantas de los pies, todo”, relató al canal de noticias TVN Alejandra Lastiva desde la zona del incendio.

“Adentro no quedó nada, literalmente nos quedamos con lo puesto”, afirmó Lastiva en referencia a que perdió su casa. El fuego también afectó residencias de otros familiares que vivían a su alrededor.

Los bomberos del centro del país se desplazaban para ayudar a contener el fuego que se veía favorecido por los fuertes vientos en la noche, las condiciones de humedad y las altas temperaturas que se han vivido en Chile en diciembre. Las llamas y las voraces lenguas de fuego de la noche dejaban paso en la mañana con la luz a un paisaje desolador, un mar de hierros, ramas secas, tejados retorcidos y chatarra enrevesada en muchas poblaciones y sectores altos de la ciudad, de origen humilde, que se vieron completamente destruidos.

Las autoridades estiman que hay entre 200 y 500 casas afectadas por el fuego y trabajan en estos momentos en identificar la infraestructura y número de personas afectadas.

El fuego se inició presuntamente en zonas forestales de bosques nativos en la parte alta de la ciudad para afectar rápidamente asentamientos irregulares en los sectores altos de las quebradas y cerros donde proliferan casas de materiales ligeros que prenden con velocidad y en laderas donde se acumula basura, según las autoridades.

De ahí se fue propagando rápidamente a otros sectores de la ciudad balneario, que en estas fechas recibe población flotante que acude al mar desde la capital Santiago y otras partes del país.

Según las autoridades, los sectores de viviendas afectados son la población Puerto Montt, Puerto Aysén, 7 Hermanas y Viña del Mar Alto y los campamentos Michelle Bachelet y Felipe Camiroaga.