CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — El cuerpo del niño guatemalteco Pascual Melvin Guachiac Sipac, de 13 años de edad y uno de los 53 migrantes que murieron asfixiados en San Antonio Texas luego de viajar en un tráiler sin aire y a altas temperaturas, llegó a Guatemala el viernes.

El adolescente es el primer repatriado de 21 guatemaltecos fallecidos en el peor suceso vinculado al tráfico de migrantes que ha tenido lugar en territorio estadounidense.

Los padres de Pascual Melvin Guachiac Sipac junto al ataúd de su hijo, a la izquierda, luego de que sus restos llegaran al aeropuerto internacional La Aurora en la Ciudad de Guatemala, el viernes 15 de julio de 2022. El niño de 13 años estaba entre un grupo de migrantes quien murió de calor y deshidratación en una camioneta abandonada por contrabandistas en las afueras de San Antonio, Texas, el 27 de junio. (AP Photo/Oliver de Ros)

Además, murieron 26 mexicanos y 6 hondureños. Los restos de todos los mexicanos cuyas familias pidieron la repatriación, un total de 25, ya están en México —los últimos dos cuerpos arribaron el jueves—. La repatriación de los hondureños todavía está pendiente pero se espera en breve.

Mientras tanto en Guatemala, la familia de Guachiac Sipacal esperaba al mediodía a las afueras de Combex, una empresa de carga adonde llegan los féretros con los restos de personas fallecidas fuera del país.

Guachiac Sipac era un niño indígena quiché que hablaba poco español, y que junto a su mejor amigo y primo Wilmer Tulul de su misma edad y que murió junto con él, jugaban fútbol, pero también planearon migrar juntos a los Estados Unidos buscando una mejor vida para ellos y sus familias.

Los dos menores eran originario de Tzucubal, una aldea del municipio de Nahualá en el departamento de Sololá, a unos 150 kilómetros de la capital guatemalteca.

“Mamá, ya estamos saliendo”, fue lo último que el amigo de Pascual Melvin —Wilmer Tulul— le dijo a su madre, en un mensaje de voz que ella prefirió borrar al no soportar escucharlo más, horas antes de que ocurriera la tragedia.

Los primos, originarios de una comunidad indígena que vive de la agricultura, intentaban llegar a Houston para estudiar y buscar trabajo, huyendo de la pobreza en su comunidad.

El 27 de junio las autoridades estadounidenses fueron alertadas del hallazgo de un tráiler estacionado en una carretera de tierra en San Antonio Texas que en el interior de su furgón tenía personas fallecidas. En el lugar se localizaron 46 migrantes muertos mientras que otros siete fallecieron en hospitales de la zona.

El camión transportaba un total de 73 personas, hombres y mujeres humildes que pagaron miles de dólares a traficantes para ingresar ilegalmente en Estados Unidos, donde aspiraban lograr una vida mejor. Hasta el momento, las autoridades estadounidenses reportaron la detención de cuatro personas: el chofer, de nacionalidad estadounidense, y otros tres hombres.