SAN SALVADOR (AP) — Pese a que las fuerzas de seguridad han capturado a miles de pandilleros a los que atribuyen la mayoría de los crímenes que se comenten en El Salvador, una organización no gubernamental denunció el lunes que persiste el desplazamiento forzado interno y responsabilizó a esos grupos criminales.

“El régimen (de excepción) no ha parado el desplazamiento forzado interno por violencia de pandillas”, afirmó la abogada Rina Montti, directora de Investigación de Derechos Humanos de la organización Cristosal.

Montti dijo que desde que inició el régimen de excepción el 27 de marzo han documentado 85 personas en situación de desplazamiento forzado interno y que “más del 80% están reportando que el detonante principal fue cometido por miembros de las pandillas”, lo que demuestra que parte del accionar de estos grupos sigue activo.

De éstos, 50 casos son de mujeres y 35 hombres y en el desglose por edades 34 son menores.

Las razones del desplazamiento son, entre otras, las amenazas de las pandillas, el homicidio de algún familiar, la extorsión y la violencia por orientación o identidad sexual.

Montti dijo que al menos el 40% de las personas desplazadas apuestan por emigrar. Los salvadoreños que llegan hasta la frontera sur de Estados Unidos son la minoría, ya que en muchas ocasiones se quedan en México. Se estima que unos 300 salvadoreños salen del país todos los días.