LA PAZ, Bolivia (AP) — La principal aerolínea boliviana ha sido advertida con una multa de hasta 10.000 dólares por la pérdida de un gato que, a siete días de haberse extraviado durante un vuelo, mantiene movilizados a varios funcionarios entre ellos al ministro de Transportes de Bolivia.

La Autoridad de Transportes y Comunicaciones (ATT), dependiente del gobierno, abrió una investigación y en un comunicado dijo que “sancionará a BoA (Boliviana de Aviación) en caso de evidenciarse incumplimiento a la normativa”.

Tito, que es como se llama la mascota, se extravió la semana pasada en la bodega de un vuelo entre Tarija, en el sur, y la ciudad de Santa Cruz, en el este de Bolivia. La aerolínea dijo que el gato salió de su contenedor portátil y que aún busca al felino.

Pero la dueña de la mascota, la boliviana André Iturre, reprochó que la aerolínea le había denegado la posibilidad de que su gato viajara con ella en la cabina de pasajeros. Según la mujer, el personal de la aerolínea se percató de que el animal ya no estaba en su jaula poco antes de despegar pero no le informaron para evitar retraso en el vuelo.

La dueña de la mascota declaró que había vuelto de Irlanda, donde vive, a Bolivia para recoger a Tito y llevárselo con ella por razones terapéuticas, ya que padece de ansiedad y ataques de pánico.

La polémica escaló hasta el ministro de Transportes Edgar Montaño, que instruyó a varios organismos estatales entre ellos a la propia Autoridad de Transportes, a la aerolínea implicada e incluso a la Dirección General de Aeronáutica Civil a extremar sus esfuerzos para encontrar a la mascota.

“Personalmente creo que el gatito Tito todavía está con vida”, se pronunció el ministro en rueda de prensa la víspera.

El caso despertó gran solidaridad en las redes sociales y críticas a la aerolínea que ya afronta reiteradas reclamos por retrasos en vuelos domésticos. Un grupo de bomberos se sumó a la búsqueda del felino que sigue sin dar resultados hasta el miércoles.

El insólito caso ha tenido una amplia cobertura de prensa y ha desplazado otros asuntos como una prolongada sequía que está afectando a la agricultura y ganadería nacional o como las disputas al interior del partido gobernante, lo que está demorando la aprobación del presupuesto del 2023 en la Asamblea Legislativa.