BOGOTÁ (AP) — Ocho policías colombianos murieron el viernes en un ataque con explosivos en la zona rural de Huila, al oeste del país, confirmó el presidente Gustavo Petro.

Se trata del mayor ataque a la policía durante el gobierno de Petro, quien se posesionó el 7 de agosto como el primer presidente de izquierda del país andino.

Las autoridades no han señalado a los presuntos responsables del ataque, ni brindado más detalles sobre cómo fue detonado el explosivo.

El presidente pidió a los organismos estatales desplazarse hasta el territorio para asumir la investigación.

En la zona hacen presencia facciones disidentes de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron al acuerdo de paz firmado con el Estado en 2016.

“Estos hechos expresan un claro saboteo a la paz total”, sentenció Petro por un mensaje de Twitter.

El nuevo gobierno tiene como bandera la búsqueda de la “paz total”, que pretende iniciar negociaciones y programas de sometimiento a la justicia de los grupos armados ilegales que aún delinquen en el país. El gobierno ha dicho que ha recibido manifestaciones de interés de casi todas las estructuras armadas, sin embargo, les ha pedido acciones concretas para avanzar.