QUITO (AP) — Al menos cinco personas murieron y 17 más resultaron heridas el domingo tras una explosión que dañó varias casas de una populosa barriada de Guayaquil y que el gobierno nacional ha atribuido al crimen organizado, por lo que declaró a esa ciudad portuaria bajo estado de excepción.

En rueda de prensa, el ministro del Interior, Patricio Carrillo, dijo que los explosivos caseros utilizados tenían sustancias químicas de altísima potencia y letalidad que generaron un hoyo de seis metros y una onda expansiva de hasta 70 metros. Imágenes del lugar muestran varias casas y autos destruidos.

Con el atentado se pretendía matar a dos integrantes de una banda delincuencial denominada Tiguerones, señaló Carrillo. Dijo que dos de los heridos están en estado crítico y la vida de los otros 15 no corre peligro, pero se han negado a proporcionar información.

Guayaquil, a 270 kilómetros al suroeste de Quito, ha sido escenario de balaceras y asesinatos que las autoridades atribuyen a enfrentamientos entre bandas rivales vinculadas al narcotráfico. Guayaquil también es sede de la mayor cárcel estatal, donde se han registrado peleas y matanzas entre grupos criminales.

El estado de excepción implica que se conformará una fuerza especial integrada por policías y militares para esta ciudad portuaria, además de la movilización de recursos materiales. El gobierno ofreció 10,000 dólares por información que lleve a la captura de los responsables.

La Fiscalía de Ecuador informó en Twitter que su personal investiga lo ocurrido en el barrio Cristo del Consuelo.

Horas antes, Carrillo había dicho en la misma red social que la explosión era un ataque de “mercenarios del crimen organizado”, y señaló que se trata de “una declaración de guerra al Estado. O nos unimos para enfrentarlo o el precio será aún más alto para la sociedad”.

Colombia y Perú, vecinos de Ecuador, son dos grandes productores de cocaína. Las autoridades han dicho que grupos criminales usan territorio ecuatoriano como zona de almacenamiento y exportación de la droga hacia América del Norte, Europa y otros mercados.

En los últimos años las cárceles ecuatorianas se han convertido en escenario de violentos ataques entre reclusos, principalmente debido a disputas entre bandas relacionadas con el narcotráfico y rutas de exportación de droga presuntamente vinculadas con cárteles mexicanos.