LA HABANA, Cuba (AP) — Este 2023 podría ser un año de esperanza y prosperidad para los cubanos pero también de inestabilidad social y agitación en el mar, según algunos de los pronósticos revelados el lunes por varios grupos de sacerdotes de la santería de Cuba.

La “Letra del Año” es una suerte de adivinación particularmente seguida en la nación caribeña por la población que espera las predicciones de los babalawos, como se denomina a los religiosos de esta denominación mayoritaria en Cuba.

Según la Comisión de la Letra del Año de 10 de Octubre -nombre de un popular barrio de La Habana- el signo regente para los 12 meses venideros será Ogunda Osa y las divinidades u orishas reinantes Yemaya -la patrona de los mares y los peces- acompañada de Orishaoko -señora de la agricultura-.

La santería surgió en Cuba de un sincretismo entre las religiones africanas traídas por los esclavos y las creencias católicas de los colonizadores españoles y se expandió por toda la isla y las naciones vecinas.

La isla enfrenta una fuerte crisis ocasionada por los efectos de las restricciones durante la pandemia de COVID-19, las ineficiencias propias y el impacto de las sanciones de Estados Unidos.