PANAMÁ (AP) — Los empresarios en Panamá advirtieron que no aceptarán ningún acuerdo generado del diálogo que llevan adelante sindicatos y grupos sociales con el gobierno para poner fin a las protestas que continuaban el miércoles en menor magnitud que en días anteriores en el país centroamericano.

Producto de ese diálogo, donde la Iglesia Católica actúa como facilitadora, se alcanzó un acuerdo para bajar y regular los precios de 72 alimentos de la canasta básica de alimentos, y ahora aborda el congelamiento de los precios de los combustibles, pese a que el gobierno ya accedió a tomar esa medida hace días, pero cuyo tope (3.25 dólares por galón de gasolina) no satisface a los líderes de las protestas. En total, son ocho puntos considerados prioritarios que deben tratarse en el diálogo, incluidos la rebaja de las medicinas y medidas para afrontar la corrupción.

“El sector empresarial debe estar representado en la mesa del diálogo porque es inconcebible que se esté avanzando con acuerdos que van a afectar la actividad económica del país e inclusive provocar el cierre de empresas”, señaló el Consejo Nacional de la Empresa Privada en un comunicado divulgado el miércoles.

Dirigentes de los gremios empresariales fueron recibidos la víspera por el presidente Laurentino Cortizo, quien respaldó que el sector se vincule en el diálogo, en el que participan dirigentes de gremios magisteriales, de sindicatos —incluido el de la industria de la construcción— indígenas y sociales con representantes gubernamentales.

El miércoles seguían las marchas y movilizaciones en la capital y en varias zonas provinciales, aunque los bloqueos en la carretera internacional Panamericana se habían levantado en medio del avance del diálogo, donde los dirigentes de las protestas están exigiendo un tope en el precio del galón de gasolina en 3.00 dólares. El despeje de esa carretera ha permitido que más camiones puedan llevar su carga para abastecer los mercados de la capital y resto del país.