QUITO (AP) — El presidente ecuatoriano Guillermo Lasso rindió el martes ante la Asamblea el informe de su primer año de gestión con la promesa de luchar contra la inseguridad, construir miles de viviendas y poner en marcha el sector productivo.

Ante un millar de invitados Lasso dijo que en los últimos 12 meses se empeñó en poner en equilibrio las cuentas fiscales, en referencia al alto endeudamiento de más del 60% del Producto Interno Bruto y un déficit fiscal que llegó a alcanzar el 10%.

“Después de un año, que ha servido para estabilizarnos sanitaria y económicamente, lo peor de la tormenta ya ha pasado, el panorama se aclara… la economía ecuatoriana está lista para despegar hacia un nuevo destino de oportunidades y progreso”, sostuvo el mandatario.

Agregó que la vigencia del dólar de Estados Unidos como moneda nacional está más sólida que nunca y que no tiene intención de aplicar un recurso que le permite disolver la Asamblea y destrabar los constantes problemas entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Acerca de una de las principales preocupaciones de la población, la inseguridad, indicó que entiende el temor pero aseveró que “vamos a enfrentar a las organizaciones criminales, a los narcotraficantes, a los que trafican personas, al tráfico de armas”.

Señaló que está en marcha la creación de un nuevo modelo de gestión para recuperar el poder del Estado en las cárceles y descongestionar el hacinamiento a través de la concesión de indultos y la aceleración de los procesos judiciales pendientes.

Aseguró que en los tres años restantes de mandato tiene previsto construir 450.000 viviendas, entregar 1.000 millones de dólares en créditos productivos al 1% con 30 años de plazo e impulsar la conectividad tanto tecnológica como a través de carreteras y ejes ferroviarios que lleguen a los puertos de exportación. En materia sanitaria prometió un plan de salud con historias clínicas digitales y la entrega de medicamentos gratuitos.

Para los analistas, en su primer año de mandato Lasso ha cosechado contados logros, como la masiva vacunación contra el coronavirus, y muchos pendientes.

El catedrático de la Universidad de las Américas, Alejandro Zabala, sostuvo que el mayor éxito “fue el plan de vacunación de nueve millones de ecuatorianos en 100 días. Es algo inédito, por el cual ha sido premiado en el exterior, fuimos referentes de Latinoamérica”.

Zabala agregó a The Associated Press que también se destaca la renegociación de la deuda externa para aliviar el peso de los intereses y haber conseguido un equilibrio fiscal. “Vivimos un círculo vicioso desde el 2013, con un déficit hasta del 10% que era tapado con deuda, principalmente con China, con altos intereses y condiciones que comprometían la producción futura del petróleo y el futuro de los ecuatorianos”.

Por su parte, el analista del Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera, atribuyó la reducción del déficit a los mayores ingresos derivados del aumento del precio del petróleo, el principal producto de exportación del país.

“Se obtuvieron 2.000 millones de dólares por la reducción de los intereses de la deuda renegociada por este gobierno, otros 2.000 millones de los altos precios del petróleo, eso explica que el déficit haya bajado de 7.000 millones a 3.000 millones” de dólares, aseguró. Ecuador exporta alrededor de 270.000 barriles diarios de petróleo a unos 100 dólares por barril.

Sin embargo, indicó Carrera, “los problemas estructurales siguen latentes, por eso no se refleja en lo que quiere la sociedad: más empleo, menos pobreza; porque en esencia las cifras fiscales ayudan financieramente pero no generan trabajo ni bienestar. Resta mucho trabajo por hacer”.

La pobreza en Ecuador alcanza el 32% y el desempleo y subempleo afecta a alrededor de cinco millones de ciudadanos de una población total de 17.3 millones.

Zabala añadió que entre los pendientes de Lasso están “sin duda y en primer lugar el tema de la inseguridad”, que se refleja en una desbordada delincuencia y frecuentes matanzas en las cárceles, y que “ha dinamitado los puentes con todos los sectores de oposición”.

Lasso tampoco ha cumplido su promesa electoral de reactivar la economía luego de los devastadores efectos de la pandemia de COVID-19 que llegó a paralizar el 70% del aparato productivo.

La presidencia de Lasso terminará en mayo de 2025.